La energía fotovoltaica permite un gran número de aplicaciones ya que puede suministrar energía en emplazamientos aislados de la red (vivienda aisladas, faros, postes SOS, etc.) ó mediante instalaciones conectadas a la red eléctrica, que pueden ser de pequeño tamaño (instalación en vivienda individual) o centrales de gran tamaño (las mayores instaladas en la Unión Europea es de 5 MW).
Puede ser utilizada para:
- Señalización, comunicación y aplicaciones específicas.
- Aplicaciones agrícolas.
- Electrificación doméstica y servicios.
Cada kWh generado con Energía Solar Fotovoltaica evita la emisión a la atmósfera de aproximadamente un kilo de CO2, en el caso de generación eléctrica con carbón, o aproximadamente 400 gramos de CO2, en el caso de generación eléctrica con gas natural.
- Una vivienda unifamiliar con una potencia instalada en su tejado de 5kWh puede evitar anualmente 1,8 Toneladas de CO2 al año (considerando generación eléctrica con central de ciclo combinado de gas natural).
- Una planta solar con seguimiento y concentración de 700 kWh puede evitar anualmente 818 Toneladas de CO2.